Tortugas Marinas Retoman Territorios Perdidos en su Lucha Contra el Hombre
Read this article in English. Locación: Manuel Antonio, Costa Rica
Por Orlando Jiménez, Biólogo. Fotos porJames Tracy.
El pasado 28 y 29 de diciembre fui testigo de unos de los eventos más bonitos y conmovedores que cualquier ser humano, con un poco de amor por la vida, puede experimentar.
Me encontraba en La Playita, si la pequeña playa que existe al final de la Playa Espadilla Sur, en Manuel Antonio de Quepos, como a eso de las ocho de la mañana, cuando un señor vecino, de entrada edad, se acercó a mi y me contó que a mediados de octubre hab'a visto salir a tres tortugas marinas, que por su descripción me parecieron ser tortugas verdes. Alrededor del tema empezamos a conversar y yo le expliqué un poco de la vida de estos reptiles y de la importancia de conservar sus áreas de anidamiento, pues todas las especies de tortugas marinas se encuentran en serio peligro de extinción debido a la explotación humana indiscriminada o a la destrucción de su hábitat por parte de los muchos malos desarrollos tur'sticos que no respetan a la vida silvestre. El señor segu'a interesado en el tema e inclusive me llevó a donde el cre'a se encontraban los nidos. Por la fecha que el me dio inicialmente, dedujimos que las tortuguitas o hab'an nacido unos d'as antes, o se encontraban por nacer. Escarbamos en la arena donde el me indicó, mas sin embargo no encontramos ni restos nacidos, ni evidencia alguna de ellos. Dedujimos que ya hab'an nacido y se encontraban a salvo del hombre en el mar.
Seguimos conversando por un rato más sobre lo mismo, luego me dirig' a una sombra de almendro a instalarme para descansar y leer un rato. Como a eso de las 2 p.m. sent' por un momento que me observan, por lo que dejé mi lectura y observé, sin saber el porqué de mi presentimiento, a la arena. Cuál fue mi sorpresa cuando vi una cabecita de tortuguita observándome y tratando de salir de la arena a unos 20 cent'metros de donde me encontraba. Ante tal evento empecé a gritar de alegr'a a los cuatro vientos que estaban naciendo tortuguitas en la playa. En pocos segundos todos las turistas se encontraban asombrados mirando aquella maravilla de la madre naturaleza y se preguntaba qué podr'an hacer para ponerlas a las salvo en el mar. La gente quer'a excavar el nido pero yo los hice desistir del plan, a decirles que las tortugas pueden durar hasta tres d'as en nacer y que lo que mejor pod'amos hacer era dejar al nido en paz y permitirle a la naturaleza hacer su trabajo, quien mejor que ella para ser la partera de las tortuguitasÃ-
A la mañana siguiente me volv' a instalar en la misma sombra, pero con una inspección preliminar para constatar que las tortuguitas ya hubieran nacido, pues me atormentaba la idea de acostarme sobre ellas. Al no encontrar más rastro de ellas, asum' que hab'an salido durante la noche, como lo acostumbran hacer. Me acosté a leer y descansar, cuando a la 1 p.m. se repitió la escena del d'a anterior, sólo que esta vez se trataban de 58 nuevas tortuguitas. Por mas que una hora ayudamos a nacer a estas tiernas criaturas de grandes ojos que nos miraban con una mirada de AYUDENOS POR FAVOR.
Creo que es importante que todos los ciudadanos del mundo, digo del mundo porque esto de proteger al medio ambiente de los abusos de unos no conoce ni fronteras ni nacionalidades, tenemos que tomar conciencia que ya es la hora de proteger a los ecosistemas, pues nosotros también somos parte de ellos, y que lo que hagamos en una parte tiene efecto en toda la biosfera y por si no lo creen, ah' los dejo algo para pensar acercaÃ- el efecto de invernadero, el deshielo de la capas polares, el Niño y más recientemente a la Niña, el hueco capa de ozono, deshechos radioactivos que se encuentran navegando sin rumbo fijo, pues nadie los quiere.
Enero 2005.












